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martes, 13 de diciembre de 2011

Los grupos sanguíneos y la transfusión sanguínea


Los accidentes transfusionales se deben a la aglutinación con la hemolisis, destrucción y puesta en libertad de sustancias heterólogas, de los glóbulos del dador por el plasma del receptor.

No provoca accidente la aglutinación de los glóbulos del receptor por el plasma del dador, posiblemente porque las aglutininas transfundidas se disuelven en toda la sangre del receptor y entonces su concentración y "Avidez" es insuficiente para provocar la aglutinación, y aunque ésta se produzca es mejor tolerada por el sujeto.

Este hecho es fundamental así por ejemplo la transfusión entre el grupo I y IV que son sangres incompatibles, es posible cuando el IV oficia de dador, e imposible cuando oficia de receptor. En resumen, a manera de regla podemos establecer, que la transfusión es posible cuando el plasma o suero del receptor no aglutina los glóbulos del dador.


El esquema adjunto muestra las posibilidades de transfusión entre  los  distintos grupos.



martes, 30 de agosto de 2011

RESERVAS DE SANGRE CONGELADA


Una técnica nueva es la "criopreservación de sangre autóloga", es decir, la conservación en frío de la propia sangre. Esto le permite al paciente disponer de una reserva de hematíes propios, además de beneficiar a aquellas personas que tienen grupos sanguíneos infrecuentes. En la actualidad, todas las técnicas de congelación de hematíes para uso transfusional utilizan glicerol como agente protector del glóbulo rojo.

El procedimiento se inicia con la realización de tres o más extracciones de 500 mililitros al paciente, con intervalos variables entre 20 y 50 días. A la sangre autóloga extraída en cada oportunidad se le hace una serie de determinaciones para detectar la presencia de anticuerpos contra los microorganismos causantes de enfermedades de transmisión sanguínea: sífilis, Chagas, brucelosis, hepatitis B y C, SIDA, enfermedad neurológica y hematológica por HTLV 1 -2 y enfermedad por citomegalovirus.


viernes, 26 de agosto de 2011

Autotransfusiones sanguíneas


Se han comenzado a desarrollar en varios servicios de medicina transfusional de algunos países diversas técnicas para disminuir al mínimo el uso de sangre que no sea la propia y que son conocidas con el nombre genérico de autotransfusión. Estas son, básicamente, las siguientes:

1 - Recuperación, durante la cirugía, de la sangre que se pierde. Consiste en aspirar la sangre que el paciente pierde en el transcurso de la operación y enviarla a un recipiente especial, en el que es filtrada. Una vez realizado este procedimiento, la sangre pasa por una máquina donde se lavan los glóbulos rojos recuperados y luego se almacena en una bolsa para ser transfundida al paciente.

2 -Hemodilución norvolémica intraoperatoria. En este caso se le extrae sangre al paciente, durante el comienzo de la anestesia, y se le repone suero. El procedimiento tiene sus riesgos y requiere un estricto control.

3 -Depósito previo. El método se basa en extraer sangre antes de la intervención quirúrgica y guardarla para ser transfundida durante o después de la misma si el paciente la necesita. El inconveniente que tiene es que no puede aplicarse en operaciones urgentes y que la sangre debe ser descartada a los 28 o 30 días de ser extraída si no es utilizada.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Transfusiones sanguíneas


Para disminuir al mínimo la utilización de sangre ajena, y con ello los riesgos de contagio de alguna enfermedad, la medicina ha desarrollado técnicas de autotransfusión. La más aceptada es la criopreservación, que le permite al paciente contar con una reserva propia de glóbulos rojos.

Las transfusiones sanguíneas evitaron innumerables muertes desde su implementación como técnica terapéutica, no obstante lo cual algunas de sus complicaciones la transforman en una práctica riesgosa. La transmisión de enfermedades, pese a los mejores recaudos serológicos, es un hecho inexorable y son cada día más las patologías que pueden contagiarse de la sangre homologa o alogeneica -es decir ajena- muchas de ellas mortales. También son relativamente comunes la incompatibilidad, las reacciones transfusionales no inmunes y la sensibilización.

Además de estos problemas, la transfusión de sangre que no es la propia en algunas oportunidades puede ejercer efectos inmunosupresores -al descender las defensas del organismo- o incrementar infecciones posoperatorias.